Palomas sin vuelo

Palomas sin vuelo

¿Se acuerdan cuando al subir a un taxibus lo primero que se hacía después de pagar era recibir un boleto? Incluso si el conductor no lo entregaba se podía denunciar, porque este pequeño trozo de papel tenía un seguro incorporado en caso de accidente. Este boleto también daba la oportunidad que se hicieran las famosas “palomas”, que era cobrar el servicio sin dar boleto.
Bueno, ahora no sirven para nada, ni para anotar un número de teléfono, y da lo mismo si lo entregan o no, porque es voluntario. Antes eran una especie valorada, los vendía el Estado y cada día se entregaban en un rollo de 500 boletos, los cuales se contabilizaban al final.
¿Cómo se funciona? El presidente de la Línea 2 indica que tienen un sistema de pago de un monto fijo después de realizar cuatro vueltas, pero si el conductor quiere dar más vueltas es su decisión. El único que controla las entradas y salidas de las máquinas es un inspector de garita. Las palomas dejaron de ser problema.